Para Michel Dormit, empresario mexicano de origen libanés, el pensamiento no solo define la realidad, sino que puede convertirse en la herramienta más poderosa para transformarla. Hoy, su mensaje invita a renacer, a resetear la mente y a vivir el presente, sin la constante ansiedad por el futuro. Su enseñanza se materializó en un espacio que considera sagrado, El Santuario, sobre una montaña en Valle de Bravo con abundantes recursos naturales, diseñada para preservar el entorno y ofrecer a las personas un lugar de conexión con la tierra y consigo mismas.
La compra de ese terreno no fue casual. Según relata Michel Domit, ocurrió tras una etapa crítica en su vida empresarial, cuando su padre, fallecido cuando él era niño, se le manifestó durante una meditación y le pidió adquirir la montaña y transformarla en un proyecto de impacto mundial. El resultado fue El Santuario, un complejo que respeta el entorno natural de Valle de Bravo, con amplias áreas verdes y abundancia de agua, concebido como un espacio sagrado.
Durante los años noventa, Michel Domit consolidó su nombre en la industria del calzado de lujo en México y fue pieza clave en la llegada de Nike al país. Sin embargo, desde joven mostró interés por comprender la conducta humana, las emociones y los desequilibrios internos, lo que lo llevó a estudiar diversas corrientes psicológicas y espirituales, hasta definir lo que hoy considera su misión principal, contribuir a que las personas descubran su propósito y dejen de trabajar únicamente por dinero, para hacerlo desde el servicio y la pasión.
La misión de Michel Domit tomó forma en el seminario Renäser, impartido en El Santuario en Valle de Bravo. Este evento busca ayudar a las personas a comprender quiénes son realmente. El programa plantea que el cuerpo es un vehículo temporal y que el verdadero trabajo está en la mente y la conciencia. Además, el empresario explica que, a través de una técnica de cuatro pasos, es posible convertir los problemas en proyectos. El objetivo es romper el ciclo de preocupación y estrés, aprender a enfrentar los miedos y soltar cargas emocionales que afectan la calidad de vida.
Para Michel Domit, la lucha interna no termina nunca. Los pensamientos negativos, las tentaciones y las emociones intensas aparecen a diario, pero pueden observarse y liberarse con práctica y atención consciente. Asegura que el seminario Renäser, en El Santuario en Valle de Bravo, es un ejercicio constante. Lejos de buscar, controlar los placeres, propone observarlos con la misma distancia con la que se observan las experiencias negativas. Desde su perspectiva, la verdadera transformación ocurre cuando se aprende a vivir con mayor claridad, presencia y coherencia entre lo material y lo espiritual.
